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La Coctelera

vampiredoncelle

27 Abril 2007

la mariposa y la rosa parte II

I

Amor, amor, amor, todo el mundo vive en función del amor, pero, y si el amor fuera algo mas que un sentimiento pasajero, y si fuera algo mas que una costumbre, que una entrega, y en vez de eso fuera un sueño, un sueño de vida, de honor, de realización, en fin, un sueño a emprender por solo aquel valiente que decide entregarse a el.

¿Enamorada? Si, y mucho, pero he aprendido a raíz de muchas cosas que como decía Maria, en el libro de once minutos escrito por Paulo Cohelo, el amor esta mas en la ausencia que en la presencia, por que si no fuese así, entonces por que muchas veces nos sorprendemos pensando en las palabras, gestos o actitudes que tomaremos frente a nuestra pareja, o simplemente con dejar pasar un deseo creciente al pensar en su cuerpo.

Pero, quizás una de las cosas que más me ha sorprendido es saber a quien amar, ¿quien es la persona correcta, a quien mirar?, y descubrí que es un verdadero lenguaje el que habla por medio de una atracción, si esta en realidad vale la pena, pero que a la vez existe un camino marcado en donde la misma coge el curso del riachuelo, que toma por si sola la decisión de culminarse, y dar paso a la larva, o, alejarse, y dejar una marca en la hoja, sabiendo que algún día estuvo allí, pero que nunca la toco.

“hola que mas, como estas?

Bien, pero pensativo.

Y eso, quien tiene la fortuna de ponerlo a pensar de esa manera?

No se, la verdad una compañera de trabajo.

A si? Y como se llama?

No se, solo la he visto unas pocas veces.

Y ya hablaste con ella?

No, me da miedo, además que por ahí me dijo un amigo que ella esta comprometida.

Pero eso no importa, que tal que tu también le llames la atención?

No se, se que llevan varios años, y que lo quiere, lo que no entiendo es por que me mira, y a veces parece se va a acercar a mi, pero otras se aleja, sin decir nada. Solo mira.

Aja, y hace todo esto con novio?

Si.

Pues acércate a ella, no hay nada que perder. Lo máximo es un no.

Pues, no se.

Y que te atrae de ella. Como es?

No se, es normal, tiene un buen cuerpito, no muy perfecto pero lo tiene.

Y que mas?

La verdad no se como expresarlo….una MAGIA?, es algo que sale de ella. Me envuelve, una magia, si una magia que desprende desde algún lado.”

Ignorantemente creemos que los jóvenes o los niños no aman, pero en verdad estoy segura que son capaces de amar mas intensamente que un adulto, por que no esperan a poseer la otra persona, no esperan nada del otro, solo sienten, y dejan que sus emociones fluyan, pero, continuando podremos ver:

Así que una magia?, no es la primera vez que lo escucho, no hace mucho, cuando estuve con muchacho, con el cual, por cierto nuestra relación duro muy poco, al estar hablando, y conociéndonos le pregunte que era lo que le atraía de mi, se quedo pensando, miro al cielo, dijo que yo hacia que algo muy extraño se despertase en el, que era una magia, que percibía de mi, que lo envolvía y erizaba su cuerpo. Nada más, y callo.

Luego, en un paseo con algunos jóvenes, me encontré de pronto hablando con un muchacho muy guapo por cierto, quien no dejaba de elogiar mi ternura y belleza, entonces sin ningún preámbulo, finalizo con una frase casi desapercibida en la cual dijo que era distinta a las demás, que había brillado con una luz especial, que me hacia diferente.

Entonces teniendo en cuenta estas tres experiencias, hay muchas cosas por hablar, la primera:

Los hombres son unos seres con poca imaginación, pues estoy segura que lo escrito no es la primera vez que suena y tampoco la ultima, y aun mas, se que estas palabras han pasado de generación en generación, cambiando solo la forma y el ambiente con el que se dicen, pero que al fin y al cabo siempre es igual. Que les cuesta innovar? si saben que las mujeres son los pétalos de la rosa, la parte bella de la flor, lo mas delicado, y sensible. Todo nuestro cuerpo nos puede conducir a la entrega. Por que no se deleitan en contemplar y descubrir que cada una de nosotras es diferente a la otra, que por mas que actuemos similar, necesitamos ser valoradas independientemente, que somos enamoradizas de la vida, del ser, ¿por que no se toman el tiempo de descubrirnos y realzarnos? ¿Por que no se toman el tiempo de pensar como una mujer?

La segunda, después de eso, estuve frecuentando el circulo social del tercer muchacho, y, a pesar de saber con que encantos femeninos cuento, me encontré en medio de muchachas muy bellas físicamente, con cuerpos exóticos y rostros de igual manera, entonces, que pudo haber visto ese muchacho en mi, para parecerle diferente?

El nombro por momentos un rostro angelical, de un aura limpia, entonces, que es realmente lo que los hombres esperan en una mujer? Será acaso, el espejo de una madre, con su entrega total y amor incondicional, o será el de una salvaje mujer que descreste a todos y llame la atención, o aquel ángel que convierta todo con sus alas en un cielo bordado, no, mujeres, si no han escuchado el refrán: “una dama en la calle, y una prostituta en la cama” a los hombres les gusta sentirse autoridad frente a la niña buena, leoncillo ante el domador, edecán frente a la dama de sus sueños, Dios al lado del ángel, Cliente al lado de la prostituta que le complace, y se deja complacer; pero lo mas importante hombre, el ser fuerte, el tallo de la rosa, el que sostiene delicadamente los pétalos, al hombre le gusta sentirse la base, pero sabe que le falta la mujer para culminar la flor, al hombre le fascina poder derramar su corazón inseguro por naturaleza frente a una mujer, que lo valore, que no lo juzgue, pero aun mas, que sepa sus necesidades, el hombre necesita un hombre para hablar, y una mujer para acompañar.

Tercera, con el muchacho con el cual tuve una relación, duramos muy poco, la verdad puede ser que nos hayamos apresurado a comenzarla, pero fue mas la presión de una responsabilidad con el otro, lo que convirtió lo que pudo haber sido una noviazgo innovador, en un simple goce, entonces, en donde quedo la magia de la que tanto se había hablado? En el aire, pues al decir que tomamos posesión de alguien, y al saber, que de una u otra forma me pertenecía y yo misma le pertenecía a el, los celos, y la incansable gana de controlar al otro, nos ganaron la batalla, haciéndonos desistir rápidamente de ella. Y, a bajarnos del barco, cuando aun este no había zarpado. Nos encerramos en la jaula de nuestra dependencia, y nos colocamos en la posición de un objeto más del otro, para mostrar, y sentir propio, pero no un ser humano que complementa, sino un electrodoméstico de uso temporal y condicionado.

Cuarta, y quizás mas importante, MAGIA, que es eso, que fue descrito con las mismas palabras, por dos hombres diferentes, en contextos y referencias separadas, acaso hay personas que nacen con un pote de magia bajo el brazo, y lo esparcen por ahí, cuando desean? no, es una magia sagrada, es como decía Patrick Süskind, en el libro del perfume, es una esencia, un aroma, un infinito hilo de cada uno esparcido por el universo, y conectado en su inmensa forma al gran creador, una magia, un hilo, un delicado aroma que lleva a todos a percibirlo y quizás a buscarlo incansablemente.

Pero, hay un problema, que pasa cuando esa magia encanta a mas de dos o tres personas al mismo tiempo, es sencillo, entra el dolor de la entrega a funcionar, la mariposa decide que es mejor dar su corta vida para embellecer y servir, que para disfrutar ella misma, el amor se convierte en dolor, en el momento en el que damos todo por el otro, con un deseo altruista de dejar ser, y no ser nosotros mismos; o muchas veces nos dejamos confundir, y nos enredamos en el hilo, sin saber que no nos pertenece, que solo nos atrae, pero que nuestra otra parte no es esta, y que por mas que queramos y forcemos el mundo a nuestros deseos, no es nuestro, sino el de alguien mas que lo busca, y es allí, cuando nuestro amor no es correspondido, o entramos en una relación superficial y enfermiza o, nos encaprichamos con el otro, haciendo de esto una llaga en la persona que creemos nuestra, y al fin, el resultado es perdida, mas aun, soberbia y vitriolo, o amargura como también se le conoce.

Lo que es cierto, es que ese hilo en su totalidad, nos conduce a la persona ideal para nosotros, aquel ser, que amarrado a el, llega a nuestras vidas en cualquier instante, así sea por una fracción de segundo, o por la vida entera, y que logra, dar sentido a toda nuestra existencia y mostrarnos una puerta al mas allá, a lo sagrado. Esa persona que a pesar de ser la primera vez que vemos, sentimos que ha estado todo el tiempo allí, buscándonos y esperándonos, pues siempre ha sido parte nuestra.

Es un cruce de sueños, de vidas, de temores, pero de riesgos, en donde la finalidad se haya, en reencontrar la parte del androgino perdido, nuestra otra mitad, nuestro dueño y nuestro esclavo, nuestro otro yo y no dejarla ir. En donde la magia se hace presente, y es nuestra alma la que se comunica, no nuestra voz, en donde el lenguaje del mundo se manifiesta, y nos muestra la llama del cáliz, el espíritu de nuestros antepasados, el verdadero amor.

II

Hace poco, estuve en un café con la persona de mis sueños, con la que a mi manera de ver, es mi otra parte, mi otro yo, tomados de la mano, y sin nada que decir con los labios pero si con el alma, nuestro ser se estaba comunicando, y allí, en medio de todos hicimos el amor, no con sudor como todo el mundo cree que debe ser, ni con orgasmos múltiples, no, no fue así, fue sublime, pues el orgasmo fue en nuestro corazón, y los gemidos salieron de nuestra alma, pero solo el otro los escucho, fue nuestro espíritu el que se desnudo delante del otro, miraba en sus ojos, con la luz de la llama de la vela y me decían te amo, brillaban como si acabasen de abrirse al mundo, como si por primera vez estuviesen viendo, había un olor entorno a nosotros, un aroma, algo que solo aquel que conoce el secreto del universo lo hubiese sentido, fue una mirada de amor, de historia, de intercambio, de entrega, de alegría, pero de odio a la vez, odio al depender del otro, odio por lo tarde que fue nuestro encuentro, por lo poco que viviríamos juntos gracias a que el hilo no se hizo corto mas pronto y no nos unió antes, odio por lo miserable del tiempo juntos, odio por las palabras en el aire que no salieron, odio por lo injusto de la vida y por nuestros deseos en la ausencia del otro, odio por tanto amor sentido, odio por las barreras que nos separaban. Odio, odio por amor, y por entrega. Luego salimos, y compro un ramo de rosas para mí, unas rosas rojas, del color de la sangre, la misma que en ese momento recorría todo nuestro ser tratando de apagar las llamas de nuestros corazones. Tratando de separar racionalmente lo que nuestros instintos pedían a gritos, la unión, y la entrega corporal.

Y allí, en el camino a casa, sentimos esa necesidad de poseer y ser poseídos, queríamos entregarnos al otro, con las rosas de nuestro lado, nuestros cuerpos unidos por la mano, pero nuestras almas unidas en una sola, anhelando volver a ser un cuerpo, pero a la vez el universo conspirando para la espera.

Hace mucho de niña, estaba con el primer hombre en mi vida viendo al cielo colmado de estrellas y señalando la que mas nos gustaba; imprevistamente él susurro en mi oído, que existía una estrella mas hermosa y brillante, mas grande y sublime que le daba el sentido a todo el firmamento, mire buscando de pronto la estrella del norte o un asteroide perdido, pero el dijo que no, que la estrella era yo, la que iluminaba sus días, y todo su alrededor.

Fue allí cuando entendí que el verdadero amor lo ilumina todo, lo colma de belleza, da todo a cambio y no espera ser retribuido con condiciones ni reacciones, solo la luz en la tiniebla, libre de ser, y dejar ser.

Esto dijo en un momento el primer hombre en mi vida, pero no mi primer amor, uno de los recuerdos mas bellos y dolorosos de mi vida, un hombre como cualquier otro, con apenas un año mas que yo, un hombre fuerte, invencible, sensible, pero solitario y conformista. Nuestra relación, llamada por la ausencia, enfermiza por que nunca entendimos que las distancias entre nosotros eran buenas, pero demasiadas, y justo cuando uno necesitaba del otro, no teníamos un brazo en donde apoyarnos. Aquel hombre que recibió mal entendido el botón de la flor blanca de mi virginidad, aquel hombre con el que mi alma intento hablar, pero que su cuerpo callo con la excusa de una racionalidad incomprensiva. Un hombre de vivencias, no de sensaciones, un hombre flaqueable, y orgulloso. Pero yo no me quedaba atrás, era una niña queriendo jugar a ser mujer, una niña de controles, de presiones y complejos, una niña que buscaba un padre y no un hombre. Una niña que esperaba todo como un regalo, pero no se encargaba de regar la fuente de su amor, una niña que quería probar, pero no comprometerse, y que al momento de convertirse en mujer, y desear tener un verdadero hombre al lado, ya era tarde, pues la oportunidad había cesado y ahora nuestros cuerpos no se entendían, cada uno iba en busca de otra cosa, y perdió gran parte de su tiempo intentándola descubrir dentro del otro y forzándola a salir, sin darse cuenta que no era eso lo importante, sino que lo que valía era el otro por su esencia, y no por lo que queríamos hacer de el. Nunca nos habíamos sentado a pensar en el otro, solo miramos nuestras propias necesidades, y eso, nos destruyo a ambos, en una separación recriminable, vengativa y dolorosa, de la cual el tiempo se encargo de hacernos pagar el precio por nuestra poca acertividad.

Con esto entendía la frase de una canción: “la vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí”, y es verdad, el dolor estaba en las ganas de tener el juguete nuevo, y no en la ausencia de su pérdida.

Gracias a esto, conocí el corazón de un hombre, busque ser una cómplice, y no un juez, pero la enseñanza costo, y mucho mas de lo que yo estaba dispuesta a soportar, lagrimas, recriminaciones, dolor, mucho dolor y nostalgia, rabia, ira, odio, desconfianza en misma, y lo peor venganza, una sed inmensa de cobrarle a la vida lo que me había arrebatado.

Allí, conocí a Oscar, un hombre débil, burdo y casual, quería cobrarle a Erick el haberme dejado, cambiándolo por alguien evidentemente mas bajo que el, necesitaba convencerme que así fuera un hombre simple, podía llegar a valer mucho mas que el otro, y de esta manera hacerme valer mas a mi, necesitaba recuperar algo de lo que había perdido, pero no, las cosas no suceden como uno las quiere, y nadie es menos que otra persona por mas que así parezca. Al final el trofeo fui yo, en las manos de un hombre que buscaba un objeto para mostrar, y que yo en mi incansable sed de venganza había dejado que pasase, y no tuve en cuenta lo duro de esta hazaña. No comprobé nada, pero si perdí la única fuerza de creer en el amor, decidiendo que era una palabra abstracta, que solo conocían los actores de novelas y los príncipes de los cuentos.

Me convertí en una mujer del viento y allí, en medio de la desesperanza, apareció el sueño, mi verdadero amor, un hombre bello, luchador, trabajador, tierno, paciente y comprensivo, un hombre que me devolvió la llama del amor, y del creer en mí como mujer, y como ser humano. En medio del odio y resentimiento le encontré, nos unimos y conocí el verdadero significado de la palabra abstracta, me convertí en la princesa del cuento, en la protagonista de la novela, en el cuadro del pintor. Volví a ser mujer.

Con el he aprendido del lenguaje del cuerpo, del crecimiento mutuo, de la distancia y de la cercanía, de la añoranza, con el entendí el lenguaje del beso, del sexo, del dolor, y por ultimo, estoy aprendiendo de nuevo el lenguaje del amor, de la fantasía del amor.

III

El lenguaje del beso, el lenguaje mas sublime del cual el ser humano tiene conocimiento, pues el beso no solo es con los labios, es mas, se dice que el primer beso entre dos personas se da con los ojos, y es cierto, es el hecho de reconocer la presencia del otro, su importancia en nuestra vida.

Es muy posible que el beso tenga distintos niveles, unos en los que te contagia de adrenalina todo el cuerpo, siempre quieres más, y el límite establecido por el físico se hace inmenso ante lo que el beso nos conduce. Un beso puede significar el comienzo de una nueva vida, la tarjeta de unión en una pareja, incluso, la despedida, pero, la cuestión es lo personal de la sensación en cada uno de nosotros, pues es una puerta en donde la entrega no solo es de amor sino que va más allá...

He aquí el punto, aquellas personas que desvalorizan un acto tan sublime como lo puede ser el beso, dejan pasar a un lado la mística de uno de los momentos más bellos a los que el ser humano puede acceder. Es tanta su fuerza del mismo, que aun las mujeres que venden su cuerpo, es lo único que conservan intacto, pues para ellas, entregar el cuerpo es un acto cotidiano, pero su beso, la boca que habla de su alma, no lo sueltan a cualquiera, sino a aquel que a su parecer se lo merezca.

A través del beso podemos descubrir cuando nuestra pareja añora ser nuestra, pero a la vez añora ser nuestro dueña, que busca nuestra alegría pero que a la vez espera nuestra muerte para envolvernos en sus brazos y vernos refugiados en ellos.....que espera todo, pero que a si mismo lo da, que tan solo busca ser mas allá de un pasaje de vida en nuestros labios, sino que espera tocarnos y dejarnos marcados en lo mas intimo de nuestro ser, para que nunca olvidemos que junto a nosotros, existe algo mas que nos persigue. En un beso podemos estar pensando cosas vanas, pues cuando nos acostumbramos a el, lo único que hacemos es disponer nuestra boca a los fluidos del otro, pero la belleza de la rosa esta cuando la vemos como si fuera la primera vez.

Incluso podría decir, que uno de los secretos para dar un buen beso consiste en sentirlo como si fuera el primero y el ultimo, dándolo todo, pero tomándonos el tiempo de saborear el momento, de dejar al otro hablar, sentir sus labios envolviendo los nuestros, dejar que la lengua toque la nuestra y erice nuestros brazos, dejar que las manos también besen al otro, y no reprimir el deseo de abrazar, en fin, entregar nuestra alma, sin descuidar el recibir la de nuestra pareja.

A través del beso, el sagrado elixir de nuestra vida se transforma en uno solo, con el hablamos mas que tres horas, en un lenguaje de dos.

“estaban hay, mirándose frente a frente, el escenario el menos adecuado, una calle destapada en un pueblo, lo único bello que les acompañaba era el cielo pues estaba colmado de estrellas, fue allí, cuando las palabras no salían y un incomodo silencio se apropio del lugar, sus ojos se cruzaron y un leve color rosado apareció en sus mejillas, el decidió dar el primer paso y la abrazo, y se quedaron así hasta que sus bocas se buscaron, y fue allí, su primer beso, un beso temeroso, tímido y lento.

En medio de la neblina, el susurro de las cigarras y los juegos pirotécnicos de diciembre hablaban sus almas, se decían una a una el temor de comenzar una nueva relación, los temores por las personas dejadas, el miedo a la costumbre que meses después los iba a embriagar, la dependencia que de por vida dejarían a ese recuerdo, en fin fue su pasado, su presente y su futuro a través de ese beso, y solo sus corazones se escucharon, pues sus mentes se hallaban en medio de la energía que desprendían. Fue un beso de entrega, un beso de amor.

Y fue así, meses después en la cama, acabando de leer la carta que ella le había dado, se acercaron sus rostros, ya con la confianza de la pertenencia, y fue su beso, un beso de despedida antes que sus portadores supieran, fue un beso de agradecimiento por los momentos vividos, un beso de melancolía por las palabras que no fueron dichas, de añoranza; a los pocos días terminaron, y lo único que quedo en el aire fue un beso en la mejilla, de despedida, y de dolor, por la ausencia dejada.”

IV

“era tarde, la película había terminado, estaban allí en el apartamento por casualidad pues iban a encontrar un abrigo, estaban frente al televisor, sus mentes procuraban ocuparse en otra cosa que no fuese el momento, por eso el fue y llamo a su amigo para disimular, contando los segundos para saber que hacer, sentía miedo al estar ante el momento tan esperado, ella estaba allí, bella y con esa carita angelical sentada como si nada en su cama. ¿Qué pensaría ella? Pues, el no tenia idea, lo único que ella decía en su mente era que estaba segura que era este el hombre al cual ella se le entregaría en su primera vez, pensaba en el dolor del que sus amigas le habían hablado, pero con una frase repetitiva que le decía ya estas aquí, para atrás ni para coger impulso se decidió.

La llamada se acabo, y no había nada para hacer, el se acerco a la cama y en medio del silencio se sentó a ver, junto a ella ese programa, aunque en el fondo ninguno de los dos le colocaba atención. Si no es ahora, no es nunca, y se acerco a ella y le beso, le dio gracias a su alma por el paso que había de dar, y se dispuso, las ropas comenzaron a hacer peso y cayeron una a una, el descubrió la tez virginal del cuerpo de su amada, ella, con el temor de conocer un hombre cerro sus ojos, luego las luces cesaron y al compás de la música sus cuerpos se dispusieron a danzar, con temor se necesitaban, se buscaban y se encontraron, ella allí, con el entre sus piernas recibía a un hombre, que con movimientos incesantes la penetraba, ella solo quedaba en silencio, y le veía tras la penumbra. De repente el se derrumbo en sus brazos y ella decidió tomar las riendas, se coloca sobre el y a pesar del dolor decide abrir la puerta y sus almas se unieron por segundos descubriendo allí, en medio del sudor que no eran la una para la otra, y sufrieron, y se hablaron, se separaron, y callaron.”

El sexo, la danza sagrada, en la que los cuerpos, el alma y el espíritu se unen para formar el antepasado androgino, un solo ser, la rosa en su esplendor, la mariposa en el jardín; a través del sexo, de los preliminares en donde lo oculto de cada uno se revela, su salvajismo, su ternura, su paciencia, su romanticismo, en fin, es el hombre en toda su fuerza cuando manifiesta su ser.

Un hombre sabe reír, llorar, gritar, soñar, pensar, suspirar, pero lo más importante amar. Lo cual es quizás una de las virtudes más grandes, pero a su vez el pecado más grande, por que en ella se muestra la debilidad del mismo hacia su propia raza. En el sexo, aun más, pues es el momento en el que los temores y los complejos infantiles salen a flote.

Es una de las batallas más importantes del amor, pues a través de él, el cuerpo suple una necesidad, y es allí, en donde la culminación de una verdadera relación puede dar frutos.

Sin embargo, en este momento son dos los que comparten, y cada uno a su manera, es decir, si miramos a la mujer, se supone que es ella quien tiene la oportunidad para decidir el curso de las cosas, pues al fin y al cabo es su cuerpo el que se dispone a recibir al hombre. Todas las mujeres tienen una naturaleza vanidosa y se podría decir que carente de afecto, ellas necesitan sentirse a gusto para poder sentir un verdadero placer. Necesitan olvidarse de las cosas que circulan su mente, las cuales generalmente no son pocas para darse a la tarea de disfrutar, necesitan sacar a flote su rol femenino, pero solo lo logran cuando es el hombre el que le da ese impulso que necesita, por esto para la mujer lo importante no es el acto como tal, sino la manera en la que el hombre le da el sitio de mujer. Como ya lo pudimos ver, a través de un beso se pueden decir muchas cosas, entre ellas, la seguridad a nuestra compañera de ser ella misma, la diosa de nuestros sueños, para que ella actúe como tal.

Mientras tanto, el hombre, tiene a su vez un compromiso, pues necesita ser padre, hombre y soldado. A la hora de la verdad los temores que acompañan a un hombre pueden ser mas presionantes que los de la misma mujer, pues a pesar de los comentarios acerca de su fácil placer, y es precisamente allí, en donde radica el temor pues y si el placer llega antes de lo previsto? O si no llega?, es por esto, que procuran no empalagarse con preámbulos que les desconcentren y hagan perder la brújula de su control. Para ellos el momento cumbre se halla en el orgasmo como tal, pues es allí, en donde vuelven a ser niños en los brazos de su madre, y en donde la mujer debe cobijarlos no solo con sus piernas sino demostrarle a través de distintas y personales maneras, cuan importante es para su vida este momento, pero lo especial al estar precisamente con esa persona. Es un abrazo de tradición, en donde lo puro y antiguo de cada humano sale a flote.

A través del sexo, podemos descubrir si una persona es para nosotros, pues solo la perfecta comunión en este ámbito sagrado hace que el espíritu tenga una perfecta relación, y a través de sus cuerpos se prevalezca un lenguaje por medio de la danza, la danza del amor.

Sin embargo, ¿Qué pasa cuando el sexo se convierte en algo común y pasajero al cual acceden todas las personas que pasan por nuestra vida?

Es sencillo, el alma aprende a distinguir y a conocer una simple relación sexual, a hacer el amor con alguien, puede ser que en medio de la costumbre y monotonía se halle la diferencia entre una persona pasajera que compartió con nuestro cuerpo, a nuestra otra parte, que tomo comunión con nuestra alma.

V

“estaban allí, bailando al compás de la música, era la primera vez que se veían, ella disfrutando de la vista se fijo en los ojos negros de uno de los muchachos que estaba cerca. Bailando como nunca, estaba él con una de sus amigas, se movía con un porte, con ese algo de no se donde que lo hacia distinto, sin embargo, no le dio importancia a ese rostro y le dio la espalda en medio de su pareja.

El la miraba, tímido como el solo, procuraba que Diana, su compañera de baile quedara a espaldas de ella, para poder observarla con disimulo. Sin embargo decidió acercarse, y al enterarse que era compañera de trabajo de su mejor amiga, le pidió el favor que lo presentara.

Y allí estaban frente a frente, con miradas curiosas, tiernas y coquetas por parte de ella, minutos mas tarde, era ella quien tenía en sus manos, una rosa roja, pues se la había enviado, y allí, con la rosa, comenzó la historia.

Al año exacto en el mismo lugar que se conocieron, en medio de la siguiente fiesta de diciembre, estaban otra vez ambos, pero con una zozobra por su relación, ya las cosas habían cambiado, así que en medio del silencio de su dolor, y la música de la orquesta terminaron, y momentos después, estaba él entregándole una rosa, esta vez amarilla a otra mujer que estaba cerca de ellos, terminando de la misma manera lo que hacia un año había comenzado con la entrega de una flor, solo que esta vez no era ella la que la recibía.”

Dolor, dolor por amor, y por entrega, dolor por querer, y por no ser queridos, dolor.

Puede que sea este uno de los capítulos más emotivos de este libro, pues en verdad las marcas que deja el dolor, son imborrables cuando estas se escriben sobre el corazón.

Pensando en muchas cosas, y analizando el comportamiento del ser humano podría decir que el ser humano es masoquista por naturaleza, a los hombres se les esta ordenado no llorar con la amenaza de su genero, y por lo tanto que todas aquellas cosas que lastiman su ser como tal, se escondan y no salgan a flote. La mujer, consiente de su debilidad, y sensibilidad parece a veces que busca el factor riesgo en medio de su vida a sabiendas de lo cruel que puede convertirse esta arma de novedad para su propia vida.

Sin embargo, lo absurdo de todo esto, es el hecho de la existencia del dolor en el amor, es normal que una persona corra riesgos pues estos hacen parte de una vida distinta y llena de recompensas, eso si con la seguridad de tomar caminos errados de la misma manera que los acertados, y correr con todas consecuencias que nuestras propias decisiones y actos nos traen.

Pero, ¿dolor y amor, en una misma línea? Por que si este es uno de los sentimientos mas sublimes puede acarrear las más viles y punzantes heridas en el corazón del otro.

¿Reclamos? Muchos, tanto a la vida, como a Dios, como a la otra persona, pero, no tantos como así mismo, al fin y al cabo quien tomo la decisión de unir su vida por un tiempo a la otra persona fui yo mismo, quien si no yo fue el que compartió todas estas cosas al lado del otro, quien sino yo, no puso el freno a mis sentimientos y me enamore, quien si no yo seguí en pie en medio de la lucha aun

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rosali

rosali dijo

no podias estar mas asertada!...nunca crei que alguien escriviera lo que yo en el fondo siento y que nunca e querido admitir, nisiquiera a mi misma...la verdad nunca habia escuchado ni leido cosa mas sierta y justo en este momento en que tengo tanto..."conflicto interno"...nesesitaba escucharlo, y la verda no se que pensar ni que hacer con tanta..."informacion", pero igual gracias por compartirlo

27 Abril 2007 | 03:24 PM

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